Elecciones sindicales 2010 en Iveco Valladolid, análisis.

El pasado jueves se celebraron las elecciones sindicales en la factoría de Iveco en Valladolid. Desde estas líneas queremos realizar un escueto análisis de los resultados que se han producido y de la situación que queda reflejada habida cuenta de los mismos.

En primer lugar, enhorabuena a todos que han participado en estos comicios, ya que ellos son realmente los ganadores, y a la vez, los perdedores.

En el colegio de técnicos-administrativos, el resultado ha sido, dos representantes para UGT y uno para CC.OO. CGT no presentaba lista. En talleres ha sido: nueve para CC.OO, ocho para UGT y tres para CGT.

Estas cifras demuestran, una vez más, cual es y va a ser en los próximos cuatro años la implicación de cada uno/a de los/as trabajadores/as en todos los asuntos que atañen a nuestro centro de trabajo. Los/as trabajadores/as de la factoría han dejado patente sobre en que modelo sindical quieren que recaiga la responsabilidad de la interlocución con la dirección de la empresa, en el bisindicalismo. En el no existen dos polos ideológicos como vemos en los partidos políticos (PSOE-PP), pues CC OO y UGT, sindicalmente hablando, son cosas muy parecidas, por no decir idénticas. Sus concepciones sobre el papel del sindicato, su modelo organizativo, su práctica irreversible en cuestiones clave como la autonomía sindical o la política reivindicativa, hacen que la Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras tengan en el plano sindical acusadas similitudes. La línea fronteriza entre ellos, la invisible diferencial que justifica que sean dos, se encuentra en el terreno político-partidario.

En primer lugar, la ideología se ha convertido en un fetiche, en lugar de en guía, visión y horizonte. Se airean citas y canciones de épocas pretéritas, de manera similar a como se pueden recitar oraciones en una mezquita o en una iglesia. Los símbolos siguen adornando actos, gestos y actos sindicales, pero vacíos de significado. Se cambia una visión transformadora de la realidad laboral, por la lucha diaria, a menudo errática, y muchas veces contradictoria.

Pero no es menos grave la pérdida de su independencia frente a los otros agentes sociales, al permitir su dependencia financiera de las aportaciones de mano del Estado y empresa. El burocrático y monstruoso aparato interno de los sindicatos se nutre de aportaciones vía Presupuestos del Estado de una cuantía vergonzosamente sustanciosa y de otras más pequeñas que destinan las direcciones de las empresas. El sindicalismo estará infectado de manera permanente de, como mínimo, la sospecha de servilismo, mientras que no recupere un sistema de autonomía económica absoluta, basada en las cuotas de sus afiliados.

Si descendemos de plano, y nos vamos al interpersonal, descubrimos otros irritantes factores que justifican el desapego de los/as trabajadores/as por los llamamientos obreros. Hoy por hoy, trabajador y sindicalista son distintos, en derechos y obligaciones (en esto, político y ciudadano son, de nuevo, otra cara de la misma moneda). La lucha sindical, con su máxima expresión en el paro laboral, duele de manera diferente al trabajador azuzado a la huelga, y al sindicalista que la convoca. El despido no amenaza por igual a todos los trabajadores, pues la pátina sindical hace que resbalen las amenazas y represalias que el empresario pueda lanzar desde su enroque laboral, golpeando siempre a los curritos de las líneas.

Hemos conseguido transformar la imagen del sindicalista en la misma bazofia que la del político: en lugar de ser un trabajador que, puntualmente, se dedica a la defensa de los derechos laborales -SUS derechos-, para volver a su actividad laboral tras dicho período, tenemos sindicalistas profesionales. Personas que puede llegar a ganar más dinero de sindicalista de lo que podrían conseguir por formación o puesto laboral de origen, en virtud de puestos en ejecutivas, secretarías generales, cursos internos, dietas y privilegios varios.

El bisindicalismo ha creado la falta de UNIDAD en los derechos a los compañeros, que  lo único que está creando es incertidumbre y malestar entre los mismos, politizando actuaciones lógicas o dándole connotaciones diferentes a las que tiene, armas bien utilizadas por la Dirección para vulnerar más los derechos sociales y económicos de todos nosotros. Las herramientas que utiliza son faltar al respeto personal, recurrir a la mentira, calumnia sobre trayectorias o actuaciones para dirimir diferencias sindicales, ideológicas, estratégicas. El bisindicalismo goza hoy de una excelente salud en Iveco, mientras la mayoría de trabajadores/as nos desangramos con más días de ERE cada año, una minoría sigue subiendo esos días que no vamos para trabajar gracias a encargados o a la misma dirección de la empresa. Mientras ellos suben, compañeros que han agotado sus prestaciones se quedan en casa sin posibilidad de recibir ningún tipo de ayuda. La siniestralidad laboral se camufla con enfermedades comunes o cambios de puesto de trabajo para la asistencia a trabajar con la ayuda de los representantes que hemos reelegido en algunos casos, regresión salarial al llevar dos años sin convenio colectivo,…

No se trata ahora de ver cual de las tres secciones sindicales saca pecho en sus comunicados mostrandose como ganadora o sorpresa en los resultados finales, sino de plasmar la realidad que se daba y se va a dar a largo plazo. La factoría de Valladolid junto con las de Madrid y Barcelona se encuentra en un nuevo ERE, el sexto, y cuya duración al igual que las demás se ha llevado hasta el 31 de Marzo de 2011. Como trabajadores, queremos que esta empresa se desarrolle y crezca cuanto más mejor, que sea competitiva y logre mediante el esfuerzo de todos7as unos beneficios que satisfagan a sus gestores en concordancia con la apuesta económica que vienen realizando. La pretensión de ser un referente en Europa dentro de su sector es un deseo que cada uno de los trabajadores de esta empresa pueden compartir, o no. Ahora bien, estos propósitos no deben, en ningún caso, estar reñidos con el respeto a unas condiciones laborales de las que nos hemos dotado desde hace mucho tiempo y que queremos mantener. Cualquier intento de retroceso en las mismas debe ser contestado por nosotros con la determinación que hemos demostrado en las pasadas elecciones.

Lo principal y urgente es derrotar a la desmovilización, a la desinformación y a la resignación absoluta y general que triunfa en las plantillas de Barcelona, Madrid y Valladolid.

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Elecciones sindicales.

Este jueves la plantilla de Iveco en Valladolid participará en unas elecciones sindicales. ¿Tenemos claro que son?

La preparación de unas elecciones sindicales requiere de muchísimos trámites y reuniones. La primera reunión seguramente sea la más crucial, donde se fija un calendario de actuación, que, aunque no es obligatorio que sea acordado entre todas las partes, suele ser negociado con los sindicatos, empresa y mesa electoral. En este caso la mesa electoral, que consta de Presidente, Vocal y Secretario (y sus respectivos suplentes) es la que tiene todo el poder de decisión, siempre y cuando se acoja a las leyes escritas al respecto. Las siguientes reuniones suelen ser para tramitar reclamaciones y preparar las actuaciones de la mesa.

Las elecciones sindicales sirven para elegir a los miembros del futuro comité de empresa, que estarán formado por las personas de los sindicatos o agentes sociales que hayan sido elegidos para defender los derechos de los trabajadores y las trabajadoras ante las posibles negociaciones y/o reclamaciones con la empresa.

¿Porqué es necesario un comité de empresa? Es evidente que el empresario va a mirar por el beneficio de su capital, por ganar más dinero y punto, ese es el objetivo del empresario, pero las empresas tienen una obligación social, para eso existen los comité de empresas, para negociar con el empresario las condiciones de trabajo de sus empleados, no para poner cercos a los beneficios del empresario, sino para negociar el justo reparto del trabajo y los beneficios, para que se cumplan las leyes, los derechos de los trabajadores y las trabajadoras. En caso de que algún trabajador o trabajadora, o un grupo de ellos, lo requiera, el comité de empresa será el encargado de defender al empleado frente a la dirección de la empresa.

¿Qué empresas están obligadas a tener comité de empresa? Tenemos la suerte de trabajar en una empresa que tiene como plantilla a mas de 1000 trabajadores y trabajadoras, pero conocemos empresas que carecen de comité de empresa. El número mínimo de empleados que debe tener una empresa para estar obligada a tener un comité de empresa que represente a los trabajadores y las trabajadoras es de 50. Es decir, que cualquier empresa con 50 o más empleados que no tenga un comité de empresa, seguramente, está incurriendo en una irregularidad o ilegalidad.

¿Debería ser motivo de no contratación pública la inexistencia de comité de empresa? Yo lo tengo muy claro, pero parece que los políticos no tanto, sí. Es decir, un ente público, una administración pública, siempre que hace unos pliegos para la contratación de un servicio externo de más de 30.000 euros (un día si eso hablamos de las contrataciones públicas) requiere que la empresa avale su capital, que esté libre de impagos a hacienda, que esté al día con sus pagos, etc… también debería ser de primera necesidad que esa empresa avale su obligación social, su protección a los derechos de los trabajadores y las trabajadoras a través, al menos, de la libertad sindical y su comité de empresa. ¿Y porqué? Pues porque el dinero público  que recibe esta factoría y, en general, el grupo Iveco-España S.L. debería ser repartido de forma justa y digna entre los ciudadanos y las ciudadanas, y no caer en manos de directivos, accionistas,… que se lucren gracias al dinero público.

¿Garantiza mi protección como trabajador o trabajadora siempre que exista un comité de empresa? Pues desgraciadamente no. La dirección de la empresa tiene potestad para hacer los que le dé la gana con la empresa, eso es asi de cierto. Pero el comité de empresa vigilará para que no sea así, y llegado a un punto insostenible, lo peor que le puede pasar al empresario es que sus empleados no trabajen: La Huelga.

Los sindicatos amarillos, ¿qué son? ¿Quiere decir que si en mi empresa existe un comité de empresa mis derechos van a ser defendidos siempre? No, si el o los sindicatos que componen el comité de empresa son sindicatos cercanos a la postura de la dirección de la empresa, seguramente le hagan el juego a la dirección. Esto se llama sindicato amarillo y están prohibidos, pero siguen existiendo en la actualidad debido a que se esconden bajo una cortina de aparente protección al trabajador y trabajadora. Normalmente están constituidos por grupos de afinidad política a la dirección de la empresa o por trabajadores y trabajadoras que la dirección les ha “prometido” puestos más elevados. Al final esto es producto de la corrupción.

¿El comité de empresa sólo defiende a los o las sindicadas? No, el comité de empresa defiende a TODOS los trabajadores y a TODAS las trabajadoras, independientemente de que estos estén o no sindicados. Existe la libertad sindical, que no siempre es posible, y tu puedes sindicarte o no, y hacerlo al sindicato que quieras, pero eso no tiene nada que ver con el papel que cumpla el comité de empresa dentro de la empresa, que lo que se negocie es consecuente para todos los empleados.

Bueno, en realidad podría seguir contestando más cuestiones, pero estas preguntas casi siempre nos la hacemos todos, y muchos cierran las orejas cuando escucha hablar de “sindicatos” (sobre todo en este grupo y en estos momentos).

Ante las próximas elecciones sindicales.

Curioso observar como se acercan las elecciones sindicales en el grupo Iveco-España y todos los procesos se demoran, se paralizan y se congelan para alargarlos en el tiempo, veanse, convenio colectivo, acuerdo marco del 13 de mayo, calendario 2011, etc. ¿Somos los únicos que piensan que se demoran estos procesos para frenarlos ante las elecciones y así de esta manera no perder votos y vender como un logros sindicales de secciones sindicales mayoritarias,  lo realizado este último año durante los ERE e intentar ver su buen hacer?  Los procesos están paralizados sin justificación alguna, con premeditación y alevosía y además son incumplimientos permitidos por los dos sindicatos afines a la Dirección.

Estas elecciones no van a ser como las últimas que ante el hastío de una gran parte de los trabajadores ante los sindicatos existentes y sus actuaciones, frente a la práctica de un sindicalismo entreguista, profesionalizado y burocratizado por parte de unos y el corporativismo divisor y desclasado de otros, la irrupción de un sindicato y un sindicalismo con propuestas diferenciadas, causó las simpatías y el apoyo de empleados.

Estas van a ser muy duras, con ellas a la vuelta de la esquina, los mayoritarios ya han empezado a querer diferenciarse con críticas entre ellos. Uno de los asuntos más importante han sido los distintos ERE que se han vivido en el grupo (Barcelona, Madrid y Valladolid) y por los que deberían de lloverles reproches: los distintos despidos, la rebaja en el complemento de la empresa, la pérdida de puestos de trabajo, la relocalización de la producción, un acuerdo marco que no se aplica, convenios colectivos que no se negocian… Y posibles cierres de plantas.

Y por ello, que los mayoritarios (son los llamados a negociar) evidencien sus diferencias, pues ganar representación pasa por restarle votos al contrario en las próximas votaciones. Unos y otros son conscientes de ello, y para ello, repetirán el mismo discurso:

“Durante estos cuatro años la representación legal de los trabajadores de (pon aquí el sindicato que quieras), con mayoría en el comité de empresa, ha reivindicado y conseguido mediante negociaciones con la dirección de la empresa una serie de mejoras para los trabajadores/as…”

“Somos conscientes de que queda aún mucho por hacer y conseguir, que este es un trabajo constante y de responsabilidad, por ello queremos contar con vuestro apoyo en las próximas elecciones sindicales.”

“A través de este comunicado os queremos recordar algunas de las mejoras conseguidas durante estos cuatro años:

  • Hemos conseguido…
  • Se ha conseguido…
  • Se ha logrado…
  • La (vuelve a poner el nombre que quieras) efectuó reclamación sobre el derecho de los y las trabajadores/as…”

“Por todo el trabajo desarrollado durante estos cuatro años es por lo que os SOLICITAMOS VUESTRO APOYO EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES SINDICALES, para poder seguir Reivindicado y Defendiendo de forma responsable nuestros derechos laborales.”

A lo mejor es bueno iniciar un debate sobre estas elecciones.

¿Qué postura propugnaríais como más positiva ?

  • Seguir votando a los sindicatos grandes.
  • Votar al sindicato más crítico.
  • Abstenerse.
  • Votar en blanco.

Está claro que nos guste o no, serán los nuevos representantes los que más votos obtengan.