Granja sindical.

¿Por qué criamos sindicalistas y sindicalistos con las subvenciones públicas? ¿Para que parasiten al trabajador? El sindicalismo es un método de control gubernamental. Se les paga para que callen y simulen que defienden los derechos mientras cobran también por firmar rebajas a la patronal. Apenas acaban de divorciarse el gobierno de los sindicatos y ya les empiezan a cortar el grifo. En Baleares se ahorrará 205.495 euros liberando a las arcas públicas de los sindicales, y otros 68.906 por los locales que ocupan. Han chupado demasiado de la manguera.

La granja sindical es la mayor vergüenza que ha habido para el trabajador. No hay que acostarse con tu jefa para que te paguen. Ni el sindicato vertical (el de Franco) había consentido que a un obrero no le dieran el sueldo. Me encontré a uno de estos individuos diciendo que los millones de parados es porque son vagos y no quieren trabajar, y otro día le vi con una carpeta que llevaba el logo de la UGT, los mismo que me vendieron en Iveco porque no actuaron en los veinte días que hay para impugnar un despido. No me pagaron, ¿Y si por esta causa he perdido mi casa?

Álvaro Ángel Díez Frutos.

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Organizaron el saqueo.

Hace 2 años y 2 meses que en este foro denunciamos la infamia, la traición, la cobardía, la desidia, la indignación lo digo para probar que no son problemas de hoy y evidencia la crisis del sistema.

Asistimos a la precarización del empleo a todos los niveles. Los responsables de IVECO ESPAÑA, S.L. Madrid organizaron el saqueo, consensuado con las cúpulas sindicales de las secciones sindicales de CCOO y UGT (Fructuoso Cuesta y Juan Antonio Lorido), de los derechos adquiridos en tantos años de lucha, como el derecho a que TODOS los trabadores cesaran por el mismo orden inverso de antigüedad en la empresa… A que TODOS los trabajadores tuvieran derecho a la “Recolocación Futura” en un plazo de 24 meses… A que TODOS los trabajadores tuvieran preferencia cronológica de reincorporación si tuvieran hijos a cargos… A que TODOS los trabajadores pudieran acogerse a la prejubilación de tener cumplidos los 58 años de edad y ser menor de 60 años al 31/12/2009…

El hierro estaba candente; hubiese sido el momento de trabajarlo. Se dejó enfriar y, finalmente se extinguieron los contratos, de forma muy limita con especificación de su identificación personal, de 13 trabajadores del Área Comercial… para atender las necesidades irrenunciables de la empresa. Las medidas antisociales, dirigidas por el responsable de Personal Álvaro Arroyo, acabaron aplicándose en julio del 2009 gracias a la complicidad de los sindicalistas de CCOO y UGT que firmaron el ERE 364/2009. Esto decimos desde hace 2 años y 2 meses.

Muchos trabajadores tienen una profunda desconfianza en los burócratas sindicales. Saben que ese tipo de sindicalistas son una engañifa encaminados a insinuar conclusiones derrotistas: “Sacrificar a 13 para salvar a 1024”. Son traidores a la causa que dicen defender. Desgraciadamente, esta conclusión no la sacan ni los trabajadores que se dicen de izquierdas, que aún hacen carantoñas a UGT y CCOO en IVECO-Madrid: “Eso os pasa por no estar sindicados”, declaró el presidente del Comité de Empresa a dos de los afectados, que considera los despidos “un éxito rotundo”, lo que no fue, en absoluto, si nos atenemos para lo que fue elegido este personaje: “Defender los derechos de TODOS los trabajadores, no solo los de sus afiliados…”

El 8 de julio de 2009 entró en vigor en IVECO su propia reforma laboral, con CCOO y UGT como correa de transmisión. Poco antes asistimos a la misma táctica de contemporización desmovilizadora, desconvocando una manifestación intercentros en vísperas de las Elecciones Europeas. Ese día asistimos a los mismos resultados: la pérdida de puestos de trabajo y la pérdida de derechos conquistados en años de lucha. Tenemos pues, que con el consenso de la patronal y sindicatos-institución…

Se facilita y abarata, todavía más, el despido.

Se extinguen 13 contratos del colectivo de empleados para excluir de la medida extintiva a 13 trabajadores del colectivo de operarios.

Se criminaliza a los 13 trabajadores designados por la empresa con especificación de su identificación personal: enfermos con baja médica por enfermedad grave, discapacitados, mayores de 52 años, mas 35 años de antigüedad… y se les reduce su indemnización a menos de la mitad de lo que por ley les correspondía.

Se legalizan los abusos patronales…

No contentos, con esto, echan por la borda la futura jubilación.

A la patronal en general, y a la de la multinacional de grupo FIAT en particular, le ha ido bien la profesionalización de los sindicatos, a la que contribuyen con opíparas prebendas. Por lo tanto los trabajadores no sólo tenemos problemas en la empresa, frente al patrón, sino frente a todas las instituciones, a todos los niveles, que pretenden tener derecho a resolver los problemas de los ciudadanos con el simple aval de que lo que negocian la representación sindical es ley… La profesionalización sindical que le ha ido y le va tan bien a la patronal ha de ser desterrada del nuevo sindicalismo. Los “liberados” del nuevo sindicalismo han de ser reducidos a los mínimos necesarios, elegidos y revocables por las correspondientes asambleas y, en ningún caso, depender de subvenciones institucionales.

Angelines Atienza.

El traidor mayor del reino.

Hemos comenzado la V parte del Foro de los 13 Despedidos del Área Comercial y curiosamente ha comenzado con un post felicitando a “el traidor mayor del reino”

En alguna de nuestras reuniones mensuales (si señoras y señores, todavía nos seguimos reuniendo por lo menos una vez al mes) surge la pregunta de quién es el gran responsable de que 13 trabajadores estemos en la calle sin otro delito que trabajar durante muchos años en PEGASO – IVECO.

Este es un asunto que da mucho que hablar… Es una duda existencial, que como en el secreto de la Santísima Trinidad hay tres personas distintas y un solo dios verdadero.

Las tres personas distintas, en mi caso, claramente son… Primera Persona: Álvaro Arroyo responsable de los Recursos Humanos de Comercial, que comenzó su actividad matando moscas a cañonazos… Segunda Persona: Ramón Valdivia, un inepto que deja en manos de un advenedizo recién llegado el destino de los trabajadores del área que él dirige… Tercera Persona: Luis Heredia, mi jefe directo, un títere sumiso, capaz de hacer lo que sea con tal de estar a bien con sus superiores…Y un solo dios verdadero: Los sindicatos

Si los sindicatos no hubiesen firmado, a estas horas estaríamos hablando de cosas muy distintas… Pero UGT y CCOO firmó y con su firma dejaron a los píes de los caballos a quienes deberían haber defendido. La multinacional de grupo FIAT, podría haber dicho misa, que si los sindicatos no hubiesen plasmado su firma en el ERE 364/2009 a estas alturas, como ocurrió con los despedidos de Barcelona, los 13 despedidos del Área Comercial estaríamos dentro, de donde no deberíamos haber salido. Si me apuran, no habría hecho falta ni siquiera que nos hubiesen defendido, hubiese valido con inhibirse y no haber formado parte de esta trama, que consistía en llevar a cabo una purga selectiva, sectaria y arbitraria al más puro estilo nazi.

Yo respeto todas las opiniones, pero para mí el gran responsable en todo este entramado es FRUCTUOSO CUESTA como PRESIDENTE DEL COMITÉ DE EMPRESA, en el momento de la firma, y principal instigador, por su compromiso personal con la empresa, para que el resto de sindicalistas firmasen un ERE que él sabía perfectamente vulneraba los derechos de 13 trabajadores.

Suscribo que fue, es y será “EL TRAIDOR MAYOR DEL REINO” y esta es una circunstancia que le perseguirá el resto de su vida; aunque se prejubile, el delito es de tal magnitud que no prescribe…

Termino dándole las gracias al Administrador, por atender mi petición de cambiar el encabezado del foro en esta nueva etapa. El objetivo principal es evidenciar la INFAMIA cometida en IVECO ESPAÑA, S.L.-Madrid, aunque las Administraciones Públicas se empeñen en camuflarla con subterfugios.

Angelines Atienza.

Y llegó el día…

Bueno que decir, hace 8 meses que hice ese blog explicando lo que sentía, que eran los mismos sentimientos que tengo aún pero con uno más añadido… el de DERROTA.

Mañana 19 de julio hace los 24 meses del acuerdo de la bolsa de empleo y que alguno de nosotros, en realidad, no hemos sacado beneficio ninguno. Nada más que el vivir con falsas ilusiones de volver a la que creíamos que era nuestra fabrica y que durante casi 3 años trabajamos creyendo que ahí ya tendríamos trabajo por mucho tiempo. ¿Por qué una empresa de tanto RENOMBRE le iba a faltar trabajo?

¡NO ME OLVIDO de mis 13 compañeros del área comercial que ni posibilidad de acuerdo les dieron sin importarles la tanda de años que llevaban dando lo mejor de sí mismos para IVECO MADRID! Pero al fin y al cabo, ellos y yo estamos igual en la PUTA calle sin trabajo, sin paro y muchas veces sin ilusión ya que vas a entrevistas y de nada te llaman.

Sigo sin entender… ¡Porque a algunos si les han dado la oportunidad de volver y a otros no! Unos dicen las bajas pesan (no sabía yo que enfermar era pecado), otros que algunos caen mejor a los encargados, y otros que esto es como el futbol que es bueno tener padrino, qué pena no ser RONALDO.

No sé si esto lo leerá alguno de mis compañeros de la planta de Madrid y que está en la misma situación que yo pero si es así… Queridos compañeros, SIEMPRE, SIEMPRE me acordare de los días que nos echamos a la calle para que no nos echaran y estuvimos más unidos que nunca

Un fuerte abrazo y un beso gigante de Vanesa.

Manifiesto contra las adversidades.

Me levanto cada día y miro como cambia de color el cielo al amanecer. Veo una infinita paleta de tonalidades azules que dejan paso a una luz radiante. Sentarme en mi jardín, cerrar los ojos y oler la hierba. Dejo la mente en blanco y escucho los ecos del pasado que resuenan en mi memoria. Que ellos me lleven donde quieran… aunque en demasiadas ocasiones me lleven a los acontecimientos del 8 de julio del 2009.

Me gustaría subir al campanario de una iglesia o al edificio más alto de la ciudad y gritar con fuerza “Justiciaaaaaaaaaaaa”. Sentir como los pulmones se quedan vacios. Contemplar el mundo desde la altura. Donde todo parece más pequeño…

Cuando sople el viento, buscar una llanura. Sentir el frio cortante en la cara. Mirar cómo se desplazan las nubes. Estar a merced de las corrientes de aire, al igual que mi vida profesional estuvo en manos de ineptos y sumisos. Su movilidad también es una forma de quietud.

Disfrutar de un pan cocido en horno de lecha y pensar en la caprichosa geometría de su masa y su corteza. Pero nada como una vieja canción de los años 70 para revivir las emociones del pasado.

No ser fatalista ni aceptar las dificultades como un pretexto para justificar la pereza. Como ya sabían los griegos, todo lo nuevo nace de las dificultades. Saber sacar lo mejor de mí misma y aprovechar la tempestad para aprender a navegar con más pericia.

Bañarse en las aguas frías de un gran río, como mi querido Júcar. Sentir como las emociones fluyen y se marchan hacia la desembocadura, mientras tu alma se reconforta en la orilla.

Viajar en tren y coger un destino cualquiera. Observar cómo se cruzan las vías y como cambia el paisaje. Apearse en una estación al azar y caminar como el Lázaro resucitado. A los que hablan de futuro responderle con la máxima del Evangelio de que Dios vela por todos sus criaturas.

Tener piedad de mi corazón afligido y olvidar las penas porque yo soy mucho más importante que las circunstancias…

Angelines Atienza.

La raza de hierro.

Hesíodo.

“MISERABLE ¿Por qué gritas? Me perteneces porque soy más fuerte que tú. Iras a donde a mi me plazca…. Loco rematado es quien resiste a uno más fuerte que él; además de no conseguir la victoria, a la vergüenza añade el sufrimiento”

Si nos quedáramos sólo en este párrafo de la antigua fábula griega de El Gavilán y el Ruiseñor que nos ofrece Hesíodo en su poema Los Trabajos y los Días, estaría justificada la más absoluta de las depresiones…

Fue Hesíodo pastor y campesino allá por el siglo VII a.C., hijo de un hombre relativamente bien posicionado, compagino sus labores agrícolas y ganaderas con la actividad poética por vocación divina, según él mismo cuenta. Pero lo que me hacen traer hoy al de Ascra ante ustedes, es la iniquidad de la justicia que también sufrió.

En un momento determinado, en su famoso Mito de las Razas, nos dice que estamos en la quinta raza. “la raza de hierro”, aquélla en la que “… impondrán la fuerza por encima del Derechosólo se respetará al inicuo y al violentoEl cobarde ganará siempre la partida al valiente mediante falsa palabrería, apoyada en falso juramento… La Conciencia y la Vergüenza volarán de la vasta tierra al Olimpo, abandonando así a los hombres…” Es francamente desolador el panorama que este genio de la poesía helena nos describe en este pasaje.

Créanme, soy capaz de adivinar su sorpresa ante lo que hasta ahora les he escrito… Pues viene, amigo, a que es evidente a los ojos de cualquier ciudadano mínimamente informado y despegado de la clase dirigente, que estamos viviendo una convulsa situación policita, social y económica. Seguramente una de las más complejas situaciones que podamos recordar. A pesar de ello, y contrariamente a lo que la razón le dictaría a cualquier ciudadano sensato, nos encontramos con una clase sindical más enquistada que nunca. Frente a la necesidad de defender los derechos de los trabajadores a ultranza, entre los sindicalistas de las secciones sindicales de UGT y CCOO de IVECO-Madrid, se ha instalado el sentimiento de atender las necesidades irrenunciables y particulares de la multinacional del grupo FIAT.

Bien saben todos los asiduos a este foro, las muchas veces que me he referido a la Justicia como único baluarte para recuperar nuestra dignidad y nuestros puestos de trabajo. No es posible que el garante de la igualdad entre las personas, esto es la Justicia, esté permanentemente sometido al control y directrices de quien puede violarla.

Cuando se denuncia y traslada a los juzgados una negociación, o mejor dicho, cuando desde los juzgados se pretende hacer legal un acuerdo entre empresa y representantes sindicales aunque este sea que los trabajadores se den un tiro en la cabeza, estamos ante un problema de magnitudes incalculables.

He traído a colación versos de un poeta que sufrió la iniquidad de una Justicia politizada, y lo he hecho para hacerme una pregunta: ¿No hemos aprendido nada en estos últimos 2.700 años? Porque es eso precisamente a lo que hace referencia Hesíodo cuando dice “… es preciso sufrir para que el buen sentido se imponga a la insensatez…” que, dicho de otro modo, significa que nadie escarmienta en cabeza ajena. Pero es que, por desgracia, nuestra cabeza colectiva ha sido ya golpeada en demasiadas ocasiones por este mismo palo como para no haber aprendido nada.

Acudimos estos días con perplejidad creciente a un espectáculo bochornoso que está sazonado con todos los ingredientes más amargos que han acompañado a la larga lista de nuestros errores colectivos. Los magistrados de la Sección Tercera de la Sala de lo Contentioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, han desestimado el recurso presentado por los despedidos del Área Comercial de IVECO ESPAÑA, S.L.

Porque, como nos dice una vez más Hesíodo, “….Llorando la Justicia persigue por ciudades y moradas a los hombres que tratan de rehuirla o torcidamente administrarla…”. Pues bien, ante algo tan simple como esto, que debería ser dejado en las solas manos de los jueces, como se afana siempre en repetir con la boca chica de sindicatos, ayudados por las empresas inician una campaña con el objetivo de impedir que quien mal ha obrado, bien pague.

No soy mujer especialmente sabia… ni quiero serlo, si por sabios se tienen esos hombres que hoy en día, con sus hechos, palabras y ejemplos parecen haber sido instruidos en el odio y el rencor. ¿De qué sirve el progresismo si no soy capaz de progresar con él? ¿De qué me sirve la sabiduría si no soy capaz con ella de torcer lo que de maligno tiene la naturaleza humana?

Cuando abandonamos al otro y nos comprometemos en exclusiva con el yo, estamos renunciando a un principio básico: el reconocimiento del otro como parte misma del yo.

Bien cierto es que nada está escrito. Nada está definitivamente conquistado; nada está definitivamente perdido. Todo depende de nosotros mismos. Por eso no estaría de más que, de entre nosotros, usted y yo, se alzasen nuevas voces; voces que, como antaño, entre la algarabía de algunos poderosos enfrascados en conservar su hegemonía aun a costa de nuestro futuro, fueran capaces de zafarse de entre las garras del potente gavilán que nos atenaza para gritar con fuerza, como Miguel Hernández, que “…hay un rayo de sol en la lucha/que siempre deja la sombra vencida…” porque “…para el hijo será/la paz que estoy forjando…”

Angelines Atienza.

Hoy es el gran día…

Hoy es el gran día… En un momento como este, de grandes tribulaciones, en el que nadie parece haber estado a la altura de sus obligaciones, date una vuelta por ERE 364/2009 que se firmo en julio del 2009 en IVECO ESPAÑA, S.L. en Madrid.

Lo he comentado a diario en este foro y hoy te propongo a ti, lector apegado a valores como la igualdad, algo distinto. Ahora que, más que preocuparnos, nos angustia todo lo que está pasando; en el día que se reúnen los magistrados de la Sección 003 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia, para la votación y fallo de nuestro recurso… date una vuelta por el Tribunal Supremo palacio del derecho, o acompáñame al menos a visitarlo…

Nada mas franquear la puerta a la que se accede desde la Plaza de la Villa de París hay en el vestíbulo dos personas principales que sientan cátedra. Aquí Justiniano, gran compilador del derecho y la jurisprudencia romana del siglo V; aquí Alfonso X el Sabio, autor del Código de las Siete Partidas que unificó las leyes del Reino en el siglo XIII.

Hechas las reverencias de rigor a ambas estatuas, al llegar al primer rellano, rindamos tributo al escudo del tribunal: es el haz de los fasces romanos, es el hacha que da la fuerza a esa unión, es la balanza que simboliza la equidad, es el collar de la Justicia, es el ojo que todo lo ve, representado la actitud vigilante de los jueces.

Desde ese mismo lugar, levantando la vista descubriremos a la diosa Themis en una vidriera que la representa con la espada y la balanza, ejerciendo su imperio sobre el escudo de España: el castillo, el león rampante, las barras de Aragón, las cadenas de Navarra, la granada…

Seguimos subiendo casi de puntillas, conteniendo la respiración, y descubriremos, elevando la vista, cuatro frescos ceñidos por marcos de madera. La primera figura representa a la Verdad, una mujer desnuda que deambula entre las nubes. La segunda es el ángel alado del Progreso. La tercera es el Delito, un criminal que cae a los infiernos aferrados a su puñal y su botín. Y la cuarta, la Riqueza, una mujer egoísta con un curioso animal de contorno circular a su lado.

Pero antes de que la mirada pueda detenerse en ese bicho tan especial, será el rotulo inscrito en el dintel de una puerta de madera verde el que desplazará nuestra atención “Sala 2”. Empujaremos la manivela y asomaremos la cabeza, descubriendo a la derecha el estrado y a la izquierda la doble hilera de bancos. Sólo un par de escalones y unos postes unidos por un cordón rojo, separan al público de la tarima en la que se sienta el tribunal que desde hace casi dos siglos viene entendiendo de las grandes causas penales.

Y es justo en ese momento cuando volvemos a fijarnos en el vicho, en el pintoresco, extravagante y orondo animalejo que acompaña a la representación de la Riqueza en uno de los frescos de marco de madera que nos mira desde el techo. Es un pavo real con las alas desplegadas en un inmenso abanico de casi 360 grados. Que simboliza la aspiración imposible de eternidad.

Todos hablamos de la Justicia según nos va en ella, es decir según la concordancia o discrepancia de sus resoluciones con nuestros intereses, valores y anhelos. La Justicia ha acertado y se ha equivocado. Ha logrado agarrar a la verdad por los tobillos para mostrarla en toda su elocuente desnudez y ha fracasado en su persecución por fallos propios y ajenos. Pero yo quiero pensar que siempre ha encarnado con dignidad la función jurisdiccional, observando las normas procesales, motivando las sentencias, anteponiendo el respeto a la Ley a cualquier otra consideración.

A mí me gusta comparar la Justicia con un elefante sólido y cabal que va avanzando impertérrito en medio de la maleza entre las flechas y las piedras que le van lanzando los nativos más hostiles. ¿Cuales son las principales características atribuidas a buen juez? Repasemos algunas de ellas y esperemos que les cuadran a los que hoy están juzgando nuestro recurso: “Que sea modesto…; no altivo, feroz, descompuesto, cruel… que no sea muy hablador ni se jacte de si mismo… que no sea pomposo y presuntuoso, persuadiéndose que por su propia ciencia acierta en todo… que no sea novelero, esto es amigo de hacer novedades, alterando los buenos usos y costumbres del Pueblo… que sea recatado… que no sea extremado ni singular en sus determinaciones; esto es, que no haga solo su voluntad, ni siga su propio parecer, mayormente si fuera contrario al común sentir de los Sabios”.

Está visto que no todo se pega y se contagia. Pero hoy aquí, querido lector, nos hemos acogido a sagrado en esta basílica de las leyes, templo de la razón y palacio del Derecho, resulta reconfortante apartarse unos metros para ver pasar el elefante, aparentemente cansino, pero firme y seguro en sus pisadas, primero una pata, después la otra, desplazando su inmensa mole a través de la historia.

El elefante ha atravesado la entrada de la Sección 003 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, depositando allí a sus 11 pasajeros y se ha quedado esperándoles junto al estrado. Todos permaneceremos mudos, sintiendo que el Estado de Derecho existe, que cuando todo lo demás falla siempre queda la Justicia.

Angelines Atienza.