El chiringuito automovilistico.

Decía Luis Valero, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles en el documental “Marcha atrás” que la industria del automóvil es poco rentable porque reparte casi todos sus beneficios entre sus muchos trabajadores. Lo que se le ha olvidado decir, sin embargo, es que la industria del automóvil es más bien un chiringuito familiar.

Ahí están los herederos de Henry Ford detrás de la multinacional estadounidense, los Agnelli detrás de la italiana Fiat, la familia Peugeot liderando el grupo PSA, la familia india Tata detrás de la primera marca automovilística india, la familia Quandt detrás del imperio alemán BMW, las familias Porsche y Piëch detrás del fabricante de deportivos o la familia Toyoda al frente del imperio Toyota.

Los domingos hay familias que salen a hacer la paella al campo y hay otras que cocinan su marca en la parrilla de su lujoso jardín. Eso sí, como la venta de coches, dice Valero, no da muchos beneficios, igual sólo tocan a un pimientito por barba.

Consume Hasta Morir.

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Cambios en la dirección de la planta de Iveco en Valladolid.

Carlo Materazzo deja la direccción de la fábrica de Iveco Valladolid, donde ha estado tres años,para regresar a Italia, donde dirigirá una planta de Fiat.

Carlo Materazzo preparó la fábrica para conseguir la medalla de bronce de la World Class Manufacturing, certificado que acredita ser una de las diez mejores de Fiat.

También remitió una carta el pasado día 28 de julio a todos los empleados de la planta de Valladolid –1.070–, en la que analiza desde el punto de vista de la dirección los tres asuntos  que consideraban muy importantes y que cierran su ciclo como directivo en Valladolid:

  • Situación del mercado del automóvil.
  • Medidas adoptadas.
  • Acuerdo sobre el tercer ERE.

Y la cual fué respondida desde este blog.

El probable sustituto, a partir del mes de Octubre, se llama Ángel Laguilla. Y decimos probable ya que nos parece muy raro que la dirección la lleve solamente por dos meses y compajinándola con la de Madrid el director de la planta de dicha ciudad, Gabriele di Marzio. Ya que pensamos que lo normal sería que el relevo lo diera el propio Carlo Materazzo en esos dos meses.

Tal vez en Madrid haya otro relevo, o tal vez sean ciertos los rumores que apuntan a que la salida tan precipitada de Carlo Materazzo responda a un descontenco de la dirección de FIAT en la negociación de los dos primeros ERE’s en la planta vallisoletana.

Carta abierta de un trabajador de Valladolid a Carlo Materazzo.

Valladolid a 4 de agosto de 2009.

Estimado D. Carlo Materazzo.

Me dirigo a usted recordandole que no creo que tenga ningún derecho para dirigirse a mí en términos de familiaridad como hace en la carta que me envió el pasado 28 de julio, porque en ningún momento, desde que es director de la planta de Valladolid, ha tenido la deferencia de dirigirse a mi puesto de trabajo y presentarse.

Antes de responder a su carta me atrevo a mencionar a Serge Latouche cuando dice: “Hay palabras dulces, palabras que son bálsamo para el corazón y palabras que hieren. Hay palabras que conmueven a un pueblo y subvierten el mundo. Y hay palabras veneno, palabras que se infiltran en la sangre como una droga, pervierten el deseo y oscurecen el juicio”. Porque sus palabras han producido reacciones y espero que las mías las produzcan.

Me parece bien que mencione que los 115 días de los dos expedientes que se han aplicado han tenido un coste para la empresa de 10 millones, curiosamente esos 10 millones de euros les han recuperado con las distintas medidas de reducción de costes que han supuesto que Iveco a 24 de julio no tuviera perdidas y que tuviera un 1,3 % de beneficios (seis millones de Euros) en el primer semestre del año 2009… Sin olvidar que en el año 2008 tuvieron 11 millones de Euros de beneficio. ¿Como se ha conseguido eso? Pues con subvenciones y ayudas por parte de la Junta de Castilla y León y el gobierno central. ¿Donde se destinan? A formación, inversiones de la empresa, en el World Class Maintenance, WCM, (capacidad estratégica que posee una empresa y que le permite competir a través de una buena gestión integral de equipos a través de todo el ciclo de vida de estos), etc. Es decir, yo como trabajador, del dinero que me descuentan mes a mes (formación, Seguridad Social, impuestos directos) y que el gobierno central gestiona, este le ha beneficiado para que genere beneficios.

¿Y que costes hemos tenido los trabajadores en esos 115 días? Ni lo menciona porque los trabajadores de la planta de Valladolid llevan cinco años perdiendo dinero, la pérdida de la clausula de revisión salarial en el Convenio Colectivo 2004-2008 y los tres ERE’s que se van a aplicar. Nunca vamos a recuperar esas pérdidas porque no recibimos ningún tipo de subvención.

El cierre de la planta de Iveco en Valladolid se lleva diciendo años, no se si se va a renovar el contrato de alquiler  de los terrenos que en su día se firmó entre administración y grupo FIAT, y que que finaliza en 2011. El miedo al cierre que se recuerda año a año ha logrado que las secciones sindicales de UGT y CC.OO ha permitido que se pierdan derechos laborales de esta plantilla como: las ocho horas de descanso al trabajar de noche, la reducción de los tiempos en las operaciones de los equilibrados (lo que supone un ahorro de tiempo y de trabajadores, aumento del ritmo de producción), la reducción del complemento en las bajas, el aumento de los accidentes laborales que no se cuentan,… Con sus firmas y la coacción de la plantilla por parte de ellos y de los mandos.

La crisis no se ha acabado, se que poco a poco están desapareciendo las noticias relacionadas con ella de los medios de comunicación, también se que con esa disminución de noticias va a ver un aumento de la publicidad para animar a consumir, a comprar, a endeudarse a los trabajadores. Pero se le olvida decirnos una cosa como más cercana y urgente, que el mes de Octubre no se va a trabajar ningún día, y puede haber más días en Noviembre y Diciembre. Y que esa es la razón por la que no quieren complementar hasta el 90%.

Las condiciones económicas de este tercer ERE son una ruptura del acuerdo firmado que dice: “en el caso de agotados los 65 días de ERE, y fuese necesario un nuevo expediente, quedarán sujetos a las mismas condiciones pactadas en el presente acuerdo salvo en lo relativo al número total de días de regulación de empleo”Y que la razón de esta ruptura está muy clara en la carta: “…no nos permite el asumir riesgos y costes.”

Los trabajadores somo un riesgo y un coste, lo dice el direcctor de una planta que pertenece a un grupo que en dieciocho meses ha tenido un beneficio de diecisiete millones de Euros, que no tiene que devolver los quince millones de Euros destinados por el gobierno con cargo al Plan de Competitividad de la Automoción aunque unos  de los criterios establecidos para el otorgamiento de las ayudas figura el mantenimiento del empleo, y se van a despedir a trabajadores en Madrid y Barcelona.

Los trabajadores vamos a tener dificultades, nuevos conflictos que afrontar y no me cabe duda de que vamos a pagar los platos aunque no les hayamos roto.

Atentamente un trabajador de Iveco en Valladolid.

Cualquiera es libre de copiarla y mandarla a:

IVECO ESPAÑA, S.L.
Apartado de correos 4.108
47080-Valladolid

ERE’s, otra fórmula para despedir barato

Uno de los rasgos comunes y antiguos como la picaresca del Siglo de Oro, es la peculiar interpretación de las leyes que hacen los empresarios según les interese aplicarlas contra los trabajadores o esquivarlas en beneficio propio.

No son hechos aislados las ocasiones en que un patrón usa y abusa de una legislación laboral absolutamente favorables al empresariado para sancionar o despedir por cualquier insignificancia a un empleado, mientras en esa misma empresa se olvidan del sagrado deber de cumplir la ley cuando de pagar los salarios, respetar la jornada laboral o aplicar las normas de seguridad en el trabajo se trata. Nuestros empresarios siguen pensando, como hace dos siglos, que la ley tiene dos varas de medir: una para el amo y otra para el esclavo.

La utilización que se está haciendo de los expedientes de regulación de empleo (ERE) no deja lugar a dudas sobre el asunto. Una medida que, seguramente, se pensó para ayudar a empresas con graves problemas financieros a capear sus puntuales situaciones de crisis, está siendo utilizada por grandes y poderosas empresas para, a un módico precio y con dinero público, reducir o eliminar sus plantillas.

Aprovechando, de la forma que ellos saben hacerlo, la actual crisis económica y financiera que afecta a casi todo el planeta, los responsables de las más rentables empresas nacionales (aunque algunas son ya transnacionales en toda regla) están presentando ERE con una ligereza y una irresponsabilidad pasmosas. Poco les importa que estas mismas empresas sean muy rentables y que incluso hayan declarado cuantiosos beneficios en el último ejercicio fiscal; ellos lo que quieren es mandar temporalmente al paro a una parte de sus trabajadores (para ajustar mejor demanda y producción) o despedir a sus empleados más veteranos y con mejores condiciones, para luego –cuando “milagrosamente” hayamos salido de la crisis- apostar por la contratación en precario o directamente por nuevas y baratas formas de explotación como la subcontratación y la externalización de gran parte del proceso productivo.

Pero esta malversación encubierta de fondos públicos (hay que recordar aquí que los salarios y despidos de los obreros afectados por un ERE se pagan con los impuestos de los propios trabajadores) no sería posible si a la falta de toda ética por parte de la patronal no se le añadiera la complicidad de los responsables de las diferentes administraciones, tanto las autonómicas (por tener esas competencias transferidas) como la central, por su respaldo a estas políticas (a pesar de que el dinero salga del INEM).

Los unos firmando cuanto expediente les ponen delante de las narices, y el Gobierno pagando los despidos y el salario de los miles de trabajadores implicados, están malgastando unos recursos públicos que después nos dirán que se agotan progresivamente y ya no permitirán seguir financiando nuestras pensiones.

A estos empresarios y a sus socios ocasionales de la clase política no les importa que muchas empresas acometan expedientes sin demostrar pérdidas. Es más, empresas y bancos de lo más rentables  (RENFE, TVE, Telefónica, Iberdrola, Ford, Santander, BBVA, etc.) han reducido sus plantillas –en algunos de estos casos al 50%- con ayudas públicas por medio de ERE y otras subvenciones indirectas.

En el caso de los ERE temporales, y empeorando prácticas anteriores, los respectivos directores generales de Trabajo suelen aprobar los expedientes parciales de suspensión de los contratos sin imponer –por lo menos- a las empresas que complementen los salarios de los trabajadores regulados, ya que éstos se van al paro cobrando solamente el 70% de su base reguladora, que es como decir la mitad de su nómina habitual.

En resumen: que con crisis o con bonanza económica, los currantes siempre pagamos los platos… incluso sin haberlos roto.

Antonio Pérez Collado.