Valladolid a 4 de agosto de 2009.
Estimado D. Carlo Materazzo.
Me dirigo a usted recordandole que no creo que tenga ningún derecho para dirigirse a mí en términos de familiaridad como hace en la carta que me envió el pasado 28 de julio, porque en ningún momento, desde que es director de la planta de Valladolid, ha tenido la deferencia de dirigirse a mi puesto de trabajo y presentarse.
Antes de responder a su carta me atrevo a mencionar a Serge Latouche cuando dice: “Hay palabras dulces, palabras que son bálsamo para el corazón y palabras que hieren. Hay palabras que conmueven a un pueblo y subvierten el mundo. Y hay palabras veneno, palabras que se infiltran en la sangre como una droga, pervierten el deseo y oscurecen el juicio”. Porque sus palabras han producido reacciones y espero que las mías las produzcan.
Me parece bien que mencione que los 115 días de los dos expedientes que se han aplicado han tenido un coste para la empresa de 10 millones, curiosamente esos 10 millones de euros les han recuperado con las distintas medidas de reducción de costes que han supuesto que Iveco a 24 de julio no tuviera perdidas y que tuviera un 1,3 % de beneficios (seis millones de Euros) en el primer semestre del año 2009… Sin olvidar que en el año 2008 tuvieron 11 millones de Euros de beneficio. ¿Como se ha conseguido eso? Pues con subvenciones y ayudas por parte de la Junta de Castilla y León y el gobierno central. ¿Donde se destinan? A formación, inversiones de la empresa, en el World Class Maintenance, WCM, (capacidad estratégica que posee una empresa y que le permite competir a través de una buena gestión integral de equipos a través de todo el ciclo de vida de estos), etc. Es decir, yo como trabajador, del dinero que me descuentan mes a mes (formación, Seguridad Social, impuestos directos) y que el gobierno central gestiona, este le ha beneficiado para que genere beneficios.
¿Y que costes hemos tenido los trabajadores en esos 115 días? Ni lo menciona porque los trabajadores de la planta de Valladolid llevan cinco años perdiendo dinero, la pérdida de la clausula de revisión salarial en el Convenio Colectivo 2004-2008 y los tres ERE’s que se van a aplicar. Nunca vamos a recuperar esas pérdidas porque no recibimos ningún tipo de subvención.
El cierre de la planta de Iveco en Valladolid se lleva diciendo años, no se si se va a renovar el contrato de alquiler de los terrenos que en su día se firmó entre administración y grupo FIAT, y que que finaliza en 2011. El miedo al cierre que se recuerda año a año ha logrado que las secciones sindicales de UGT y CC.OO ha permitido que se pierdan derechos laborales de esta plantilla como: las ocho horas de descanso al trabajar de noche, la reducción de los tiempos en las operaciones de los equilibrados (lo que supone un ahorro de tiempo y de trabajadores, aumento del ritmo de producción), la reducción del complemento en las bajas, el aumento de los accidentes laborales que no se cuentan,… Con sus firmas y la coacción de la plantilla por parte de ellos y de los mandos.
La crisis no se ha acabado, se que poco a poco están desapareciendo las noticias relacionadas con ella de los medios de comunicación, también se que con esa disminución de noticias va a ver un aumento de la publicidad para animar a consumir, a comprar, a endeudarse a los trabajadores. Pero se le olvida decirnos una cosa como más cercana y urgente, que el mes de Octubre no se va a trabajar ningún día, y puede haber más días en Noviembre y Diciembre. Y que esa es la razón por la que no quieren complementar hasta el 90%.
Las condiciones económicas de este tercer ERE son una ruptura del acuerdo firmado que dice: “en el caso de agotados los 65 días de ERE, y fuese necesario un nuevo expediente, quedarán sujetos a las mismas condiciones pactadas en el presente acuerdo salvo en lo relativo al número total de días de regulación de empleo”. Y que la razón de esta ruptura está muy clara en la carta: “…no nos permite el asumir riesgos y costes.”
Los trabajadores somo un riesgo y un coste, lo dice el direcctor de una planta que pertenece a un grupo que en dieciocho meses ha tenido un beneficio de diecisiete millones de Euros, que no tiene que devolver los quince millones de Euros destinados por el gobierno con cargo al Plan de Competitividad de la Automoción aunque unos de los criterios establecidos para el otorgamiento de las ayudas figura el mantenimiento del empleo, y se van a despedir a trabajadores en Madrid y Barcelona.
Los trabajadores vamos a tener dificultades, nuevos conflictos que afrontar y no me cabe duda de que vamos a pagar los platos aunque no les hayamos roto.
Atentamente un trabajador de Iveco en Valladolid.
Cualquiera es libre de copiarla y mandarla a:
IVECO ESPAÑA, S.L.
Apartado de correos 4.108
47080-Valladolid